Definición. La utilidad predictiva es el marco económico que cuantifica el valor monetario que una prueba psicométrica aporta a una organización a lo largo del tiempo. El modelo más usado, desarrollado por Brogden y refinado por Cronbach y Gleser, integra validez del instrumento, calidad de los candidatos seleccionados, valor económico del desempeño, número de contrataciones, permanencia esperada y costo del proceso de evaluación.
Desarrollo. La utilidad predictiva responde la pregunta que toda dirección financiera tarde o temprano formula: ¿cuánto vale, en pesos, usar esta prueba? La fórmula central, en su versión más conocida, es:
ΔU = N × t × r × SDy × Z̄x − C
Donde:
La fórmula deja explícito que el valor de una prueba no depende solo de su validez: depende también del volumen de uso, de la permanencia en el puesto, de la economía del puesto evaluado y de qué tan selectivo se puede ser. Una prueba con validez moderada aplicada a un puesto crítico con alta permanencia produce más utilidad que una prueba con validez alta aplicada a un puesto de bajo impacto económico.
El parámetro más debatido y más difícil de estimar es SDy. La regla práctica más usada — propuesta por Schmidt y Hunter — sugiere estimarlo entre 40% y 70% del salario anual del puesto. Estimaciones más precisas requieren estudios económicos internos específicos.
Ejemplo aplicado. Una empresa mexicana del sector retail contrata 100 gerentes de tienda al año. La permanencia promedio en el puesto es de 3 años. El salario anual es de 480,000 pesos; el equipo financiero estima SDy en aproximadamente 200,000 pesos (40% del salario, criterio conservador). La prueba propuesta tiene validez de 0.30, y la organización puede seleccionar el 25% superior de sus candidatos (Z̄x ≈ 1.27 en distribución normal). El costo total de aplicar la prueba al universo anual de candidatos es de 180,000 pesos. La utilidad estimada por año cohort es:
100 × 3 × 0.30 × 200,000 × 1.27 − 180,000 ≈ 22.7 millones de pesos por cohorte anual de contrataciones.
La cifra exacta es estimación, no certeza, y depende fuertemente de SDy. Pero la magnitud — incluso descontada al 50% por conservadurismo — es lo suficientemente grande como para que la conversación sobre el costo del proveedor se vuelva secundaria frente al costo de no usar el instrumento.
Por qué importa al decisor. El análisis de utilidad convierte la psicometría en una conversación de inversión, no de gasto. Para defender presupuesto interno frente a dirección financiera, no hay argumento más sólido que un cálculo de utilidad bien hecho con cifras propias. Contratar con ciencia incluye saber cuánto cuesta no contratar con ciencia.
Referencias.